Mecánica general
Mantenimiento programado, revisiones oficiales, cambio de aceite, distribución y embrague.
Ver área completaTaller multimarca en Granada con una especialidad marcada: todo lo que va del motor al tubo de escape. Catalizador, sonda lambda, línea de escape, prueba de gases y pre-ITV, además de mantenimiento, frenos, distribución, embrague y diagnosis. Presupuesto cerrado antes de tocar nada y factura con la referencia y el marcado de cada pieza montada.
El equipo del taller
Mecánicos multimarca
Buscamos la causa, no el síntoma
Antes de presupuestar un catalizador medimos por qué se ha muerto.
Piezas con homologación europea
Catalizadores con marcado de tipo. Los genéricos sin marcar no entran aquí.
Presupuesto cerrado
El importe por escrito antes de empezar. Si aparece algo, paramos y te llamamos.
No anulamos sistemas
Ni catalizador, ni DPF, ni EGR. Es ilegal y te deja el coche fuera de la ITV.
Áreas especializadas
Mecánica y emisiones, frenos y rodaje, diagnosis y electrónica, y carrocería. El trabajo se hace aquí. No mandamos tu coche a un tercero para luego revenderte su factura con recargo.
Mantenimiento programado, revisiones oficiales, cambio de aceite, distribución y embrague.
Ver área completaSistema de frenado, neumáticos, alineación de dirección y pre-ITV completa.
Ver área completaDiagnosis multimarca, sistema eléctrico, batería, alternador y aire acondicionado.
Ver área completaChapa, pintura, restauración de faros, granizo y gestión de partes con seguros.
Ver área completaServicios del taller
Mantenimiento del fabricante, escape y anticontaminación, y las averías que salen de un uso muy urbano y de cuesta. Si tu problema no está en la lista, llama: te diremos con franqueza si lo cogemos o si te conviene un especialista.
Mantenimiento programado del fabricante con repuestos homologados.
Más sobre revisión y mantenimientoAceites de gama profesional (Castrol, Repsol, Total) y filtros originales.
Más sobre cambio de aceite y filtrosSustitución completa con kit homologado y bomba de agua.
Más sobre correa y cadena de distribuciónDiagnóstico, sustitución y ajuste de kit de embrague y volante bimasa.
Más sobre embraguePastillas, discos, latiguillos y purgado de circuito.
Más sobre frenosMontaje, equilibrado, alineación de dirección y reparación de pinchazos.
Más sobre neumáticos y alineaciónLectura de centralita, borrado de averías y diagnóstico avanzado multimarca.
Más sobre diagnosis electrónicaTest de batería, alternador y motor de arranque. Sustitución en el día.
Más sobre batería y arranqueRecarga de gas, detección de fugas y desinfección del circuito.
Más sobre aire acondicionadoRevisión completa antes de pasar la ITV. Si no pasa, lo arreglamos.
Más sobre pre-itvReparación de golpes, abolladuras y pintado a color con cabina propia.
Más sobre chapa y pinturaServicios destacados
Plan completo según el libro del fabricante. Aceite, filtros y 30 puntos de control.
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Sustitución completa con kit homologado y bomba de agua. Sin sorpresas en el presupuesto.
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Pastillas, discos, latiguillos y purgado completo. Diagnóstico previo siempre.
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Lectura de centralita y módulos. Identificamos la avería antes de tocar nada.
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Montaje, equilibrado y alineación. Trabajamos con Michelin, Bridgestone, Continental, Pirelli.
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Reparación de golpes y pintado a color en cabina propia. Gestión de parte con tu seguro.
Ver detalleCómo trabajamos
Señal de las dos sondas, temperaturas y presión diferencial. Con números encima de la mesa, no a ojo.
Pieza con marcado de homologación europea y factura con la referencia. Es lo único que aguanta una ITV.
Muchas veces no hace falta la línea entera: se sustituye el tramo picado y se sueldan las uniones.
Grabado del bastidor en la carcasa y montaje de protección cuando el modelo lo permite.
Original, OEM o equivalente homologado. Te contamos qué cambia en precio, en durabilidad y en garantía.
Si trabajas a turnos o vives fuera de la capital, recogemos el coche y te lo devolvemos terminado.
Sobre nosotros
Quien coge el teléfono es quien luego mete las manos. Conocemos el uso real del coche en esta ciudad: cuestas, arranques en frío, trayectos de cinco minutos y subidas a la sierra el fin de semana. La norma interna es corta: explicar cada euro y no vender lo que no hace falta.
Hoy el equipo lo forman mecánicos con especialización repartida entre mecánica general, electromecánica y diagnosis, chapa y pintura, y atención al cliente. Llevamos más de 21 años atendiendo a vecinos de Almería, conductores que pasan a diario por la N-340a y flotas de empresas de la zona industrial.
«Lo cierto es que la gente vuelve cuando le explicas las cosas. En nuestro taller hemos visto demasiados clientes asustados por presupuestos hinchados. Por eso aquí, antes de tocar nada, foto del problema, presupuesto cerrado por WhatsApp, y solo cuando dices que sí, abrimos.»
Hay un tramo del coche del que casi nadie habla hasta que llega un problema, y es el que va del colector al tubo de salida. Ahí viven el catalizador, las sondas lambda y, en diésel, el filtro de partículas. Es un sistema caro, obligatorio y lleno de picaresca alrededor.
Granada además le da un uso duro. Mucho trayecto corto dentro de la ciudad, cuestas por todas partes, arranques en frío en invierno con el motor pidiendo mezcla rica, y luego una subida a la sierra que mete el escape a temperaturas que no ha visto en semanas. Coches del Zaidín, de la Chana, del Realejo o que bajan cada mañana desde Maracena, Armilla o Las Gabias tienen todos el mismo patrón: kilómetros pocos, arranques muchos.
Un catalizador no filtra. Eso es lo primero que hay que quitarse de la cabeza. Por dentro no hay una malla que retenga suciedad: hay un panal cerámico con miles de canales, recubierto de una capa finísima de platino, paladio y rodio. Esos metales provocan una reacción química que convierte los gases que salen del motor en otros menos dañinos: el monóxido de carbono y los hidrocarburos sin quemar pasan a dióxido de carbono y agua, y los óxidos de nitrógeno se descomponen. El gas entra sucio y sale limpio sin que nada se quede dentro.
La clave es que esa reacción necesita calor. Por debajo de unos 250 o 300 grados el catalizador prácticamente no trabaja; el momento en que empieza a hacerlo se llama arranque en frío superado, y en un coche moderno se busca acelerarlo colocando la pieza muy cerca del motor. De ahí viene una consecuencia que afecta de lleno a quien conduce en ciudad: en trayectos de cinco o diez minutos el catalizador no llega a temperatura de trabajo o llega justo cuando ya estás aparcando. Bajar del Albaicín al centro, dejar el coche y volver por la tarde es, para el escape, el peor uso posible.
Ese uso no rompe nada de golpe, pero deja rastro: restos sin quemar en el panal y, con los años, un recubrimiento que pierde eficacia. Lo que más le conviene a un coche así no es un aditivo milagroso, sino rodar de vez en cuando media hora seguida a régimen medio.
Esos tres metales que hemos nombrado son el motivo. El platino, el paladio y el rodio cotizan en mercados internacionales y se pagan por gramo, y un catalizador contiene una cantidad pequeña pero suficiente para que a alguien le compense arrancarlo. No se roba para revenderlo montado, sino por el material del panal. Por eso da igual que tu coche valga poco.
Hay perfiles más buscados que otros, y conviene conocerlos sin dramatizar. Los híbridos están arriba de la lista: como buena parte de la marcha va en eléctrico, su catalizador trabaja menos horas en caliente y llega mejor conservado. Los todocamino y las furgonetas lo tienen fácil por otra razón, puramente física: están altos y se accede por debajo sin levantarlos.
Se nota al instante de arrancar. El coche suena como si no tuviera escape, un rugido metálico que asusta, y el testigo de motor se enciende casi de inmediato. No conviene circular así más de lo imprescindible: el ruido, además, es motivo de denuncia.
Sobre prevención, lo honesto es decir que nada lo hace imposible, pero hay medidas que sí funcionan porque cambian la ecuación de tiempo y riesgo para quien lo intenta:
Y una advertencia práctica: si ya te ha pasado, avisa al seguro antes de reparar. El peritaje quiere ver el coche como quedó, y arreglarlo primero complica el trámite.
La sonda lambda mide cuánto oxígeno queda en los gases de escape y le dice a la centralita si la mezcla va rica o pobre. Con ese dato, la inyección se corrige varias veces por segundo. Casi todos los coches llevan al menos dos: una antes del catalizador, que es la que regula, y otra después, que no regula casi nada y sirve para vigilar si el catalizador está haciendo su trabajo comparando ambas señales.
Cuando la primera envejece se vuelve lenta. No falla del todo, que sería fácil de ver: responde tarde, la centralita corrige tarde y el motor pasa más tiempo del debido con mezcla rica. El resultado típico es un consumo que sube poco a poco sin que nadie sepa por qué, un ralentí algo irregular y, a veces, olor fuerte al arrancar. Muchos conductores lo achacan al tráfico o al frío.
Aquí viene la parte importante, y es la que más dinero ahorra: ese exceso de combustible sin quemar termina en el catalizador. Arde dentro, donde no toca, y somete al panal cerámico a temperaturas para las que no está hecho: el soporte se funde en parte, se agrieta o se desmorona. Lo mismo provocan unos inyectores que gotean, unas bujías gastadas o una junta que mete aire falso.
Por eso decimos siempre lo mismo, aunque nos quite trabajo: cambiar el catalizador sin arreglar la causa es tirar el dinero. La pieza nueva entra en un motor que sigue mandando combustible sin quemar, y vuelve a morirse. A veces en meses. Cuando alguien nos trae un coche con un catalizador reventado, lo primero que miramos son las sondas lambda, las correcciones de combustible en la diagnosis y el estado del encendido. Si eso no está limpio, no presupuestamos catalizador.
Ese icono con forma de motor no significa avería grave ni implica parar en el arcén: significa que la centralita ha guardado un valor fuera de rango. Y cuando se enciende sin más síntoma, casi siempre tiene que ver con emisiones. Un código de eficiencia del catalizador, una sonda perezosa, una fuga de aire.
Lo que no sirve es borrarlo y ya está. Hay quien lo hace, incluso justo antes de ir a pasar la inspección, y es una pérdida de tiempo por un motivo técnico concreto: al borrar la memoria se resetean también los monitores de a bordo, los autotests que el coche ejecuta mientras circulas. En la ITV se conecta al puerto de diagnosis y se comprueba el testigo y ese estado. Si los monitores aparecen sin completar, la lectura no es válida y no cuela. Además, el código vuelve solo en cuanto el motor repita las condiciones que lo provocaron; en un caso de sonda, suele tardar dos o tres días.
La prueba de gases se hace distinta según el combustible, y merece la pena saberlo:
Un detalle que ahorra disgustos: al examen de gases se llega con el motor caliente de verdad. Llegar frío empeora la lectura y hay coches que suspenden por eso teniéndolo todo en orden. En nuestra revisión pre-ITV hacemos la medición aquí, con el informe en la mano, y así sabes lo que va a pasar antes de coger número.
Tarde o temprano alguien nos lo pide. Vaciar el catalizador, poner un tubo en su lugar, eliminar el filtro de partículas o tapar la EGR con reprogramación incluida. La respuesta es no, y no es una postura de marketing: es que hacerlo perjudica al cliente que lo pide.
Manipular o retirar un dispositivo anticontaminante que el vehículo llevaba de origen es una reforma no autorizada. El coche deja de corresponderse con su homologación. Consecuencias reales, no hipotéticas: rechazo en la ITV en cuanto se detecta —y se detecta, porque se mira debajo y se lee la centralita—, sanción en carretera si hay inspección, y un problema serio con el seguro, que ante un siniestro puede reducir o negar la indemnización alegando que el vehículo estaba modificado sin autorización. También hunde el valor de reventa: un comprador que lo descubra se echa atrás, y si no lo descubre, le estás traspasando el marrón.
¿Por qué se sigue ofreciendo? Porque es rápido y barato para quien lo hace. Cortar y soldar un tubo se resuelve en un rato; encontrar por qué se satura un filtro de partículas lleva horas de diagnóstico. Y con la válvula EGR pasa algo parecido: se anula por sistema cuando muchas veces basta con limpiarla o sustituirla.
Lo que sí hacemos es explicarte la alternativa legal con números delante. En un coche viejo y de poco valor puede salir la cuenta de que no compense reparar, y entonces te lo diremos con la misma franqueza. Preferimos perder el trabajo antes que devolverte un coche que no puede pasar una inspección.
No todo lo que suena a escape termina en una factura de cuatro cifras. Ordenado de menos a más:
Limpieza y descarbonización. En coches de uso muy urbano, con acumulación de carbonilla en admisión, colector y EGR, una descarbonización bien hecha recupera parte del comportamiento perdido. Ojo con las expectativas: si el panal del catalizador ya está fundido o desmoronado, no hay limpieza que lo resucite y quien te diga lo contrario te está vendiendo humo. Lo comprobamos antes de proponerla.
Reparar el tramo picado. La línea de escape se pudre por fuera, sobre todo en la zona de las uniones y en los silenciosos, y muchísimas veces no hace falta la línea completa. Se sustituye el tramo afectado, se sueldan las bridas y se cambian juntas y abrazaderas. Un ruido de escape que empeora al acelerar suele ser eso, no el catalizador.
Sustituir con pieza homologada. Y aquí está la diferencia que más caro sale ignorar. Un catalizador de recambio legítimo lleva marcado de homologación europea grabado en la carcasa y viene con su documentación. Los que se venden a precio de ganga por internet, sin marcado o con una etiqueta pegada, suelen traer bastante menos carga de metales nobles: al principio parece que funciona, y a los pocos miles de kilómetros vuelve el testigo y no supera la prueba de gases. Sale más caro por comprar dos veces. En la factura te dejamos siempre la referencia y el marcado de la pieza montada.
Cuándo conviene esperar. Si el testigo está encendido por un código de eficiencia pero el coche pasa gases sin problema y va bien, en muchos casos se puede vigilar unos meses en lugar de correr a cambiar. Depende del modelo. Te lo diremos.
El método es simple. El coche entra, se diagnostica, te llamamos con lo que tiene y un importe por escrito, y no se desmonta nada hasta que dices que sí. Si al abrir aparece algo que no se veía desde fuera —en escape pasa a menudo, porque la corrosión engaña—, se detiene el trabajo y se te vuelve a llamar.
Horquillas orientativas, para que puedas hacerte una idea antes de descolgar el teléfono. Son orientativas de verdad: cambian mucho según motor, marca y si eliges original o equivalente homologado.
Sobre el aceite: en un motor con filtro de partículas hay que montar lubricante de cenizas bajas, el que especifique el fabricante y no «uno bueno». VW 504.00 y 507.00, MB 229.51, BMW LL-04, Renault RN0720, PSA B71 2290, con Castrol, Repsol o Total. Poner el equivocado en un diésel moderno es sembrar una avería de escape que se cobra dos o tres años después.
Dos consejos que no cuestan dinero y evitan facturas. El primero: si tu coche solo hace trayectos cortos por la ciudad, sácalo una vez cada dos o tres semanas media hora seguida por carretera, con el motor bien caliente. El escape y el catalizador te lo agradecen más que cualquier aditivo. El segundo: cuando se encienda el testigo de motor, apunta qué estabas haciendo —en frío, cuesta arriba, después de repostar— y cuéntanoslo. Ese dato acorta el diagnóstico y te lo abarata.
Atendemos a Granada capital y al área metropolitana: Armilla, Maracena, Albolote, Peligros, Las Gabias, Ogíjares y Churriana de la Vega. Llámanos o escribe por el formulario de contacto y te decimos qué tiene el coche, qué cuesta y, si no compensa arreglarlo, también.
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Para nuestros clientes
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Ver opciones de financiaciónSi tu reparación se alarga y necesitas moverte, disponemos de coche de sustitución. Consúltanos la disponibilidad y las condiciones al dejar el vehículo.
Cómo funcionaSi no puedes acercarte, recogemos tu coche en tu casa de Granada y te lo devolvemos al terminar. Consúltanos la disponibilidad y las condiciones del servicio.
Cómo funcionaTrabajos habituales
Se confirmó el robo del catalizador por corte limpio en el tubo. Antes de montar el recambio se grabó el número de bastidor en la carcasa nueva y se ofreció una placa de protección atornillada; el cliente solo aceptó el grabado, y así quedó en el presupuesto.
La lectura en tiempo real mostró una sonda anterior respondiendo con retraso, con la mezcla corrigiéndose tarde. Se cambió la sonda antes de tocar el catalizador, que se comprobó sano y no se sustituyó, ahorrando esa parte al cliente.
El tramo picado estaba localizado en la zona de una unión, no en la línea completa. Se sustituyó solo ese tramo con soldadura y abrazaderas nuevas en vez de cambiar el escape entero.
La medición de opacidad en taller salió al límite. Se detectó un filtro de partículas con acumulación por trayectos cortos y se recomendó rodar a régimen medio antes de repetir la medición, sin desmontar nada de entrada.
Se limpió la válvula EGR obstruida por carbonilla en lugar de sustituirla, que era lo que el cliente esperaba pagar. La avería se resolvió con la limpieza y quedó anotado en la factura por qué no hacía falta la pieza nueva.
Sustitución del kit de distribución y la bomba de agua con presupuesto cerrado antes de desmontar. Factura con marca y referencia de cada pieza montada y su garantía correspondiente.
Preguntas frecuentes
Se nota nada más arrancar y no deja lugar a dudas: el coche suena como si no llevara escape, con un rugido metálico muy fuerte que se dispara al acelerar. Casi siempre se enciende también el testigo de motor, porque la sonda posterior deja de recibir una señal coherente. Si miras debajo del coche verás el hueco y los cortes limpios en el tubo. Conviene no circular más de lo imprescindible, avisar al seguro antes de reparar nada y denunciar, porque el peritaje querrá ver el vehículo tal como quedó.
Por lo que llevan dentro. El panal cerámico está recubierto de platino, paladio y rodio, metales que cotizan en mercados internacionales y se pagan por gramo. No se roban para revenderlos montados en otro coche, sino por el material, así que no importa que tu vehículo sea antiguo o de poco valor. Los híbridos suelen ser un objetivo frecuente porque su motor térmico trabaja menos horas y el catalizador llega mejor conservado. Y los coches altos, como todocaminos y furgonetas, son más fáciles de atacar simplemente porque se accede por debajo sin levantarlos.
No convierte el coche en inexpugnable, pero cambia las cuentas de quien lo intenta. El grabado del número de bastidor en la carcasa, con etiqueta visible, dificulta mucho la reventa del material y desanima al comprador de chatarra. La placa o jaula atornillada a los bajos no es un blindaje: gana minutos y obliga a hacer ruido, y eso suele bastar para que se busque otro coche. A eso súmale lo de siempre, que es aparcar en garaje cuando puedas y, en la calle, elegir sitios con luz y paso de gente.
Si está fijo y el coche va como siempre, sí puedes seguir circulando con normalidad y traerlo a revisar sin urgencia. Si parpadea, es otra cosa: indica fallo de combustión activo y ahí sí conviene parar cuanto antes, porque el combustible sin quemar puede destrozar el catalizador en pocos kilómetros. Y si notas pérdida de potencia clara, humo raro o ruido nuevo, mejor no forzar. Cuando vengas, cuéntanos en qué momento se encendió: en frío, subiendo una cuesta, después de repostar. Ese detalle acorta bastante el diagnóstico.
No funciona, y es un error muy extendido. Al borrar la memoria de averías se resetean también los monitores de a bordo, que son los autotests que el coche va completando mientras circula. En la inspección se conecta al puerto de diagnosis y, si esos monitores aparecen sin completar, la lectura no se da por válida. Además el código vuelve solo en cuanto se repitan las condiciones que lo provocaron, a veces en dos o tres días. Lo que sí tiene sentido es reparar la causa, borrar y luego rodar unos días para que el coche complete sus comprobaciones.
Depende del combustible. En gasolina se mide el monóxido de carbono en el tubo de escape y se calcula el factor lambda, que indica si la mezcla está en el punto correcto; ahí se delatan un catalizador ineficaz o una sonda estropeada. En diésel no se mide CO sino opacidad, es decir, cuánta luz bloquea el humo durante aceleraciones libres desde ralentí. Un filtro de partículas saturado, una inyección desajustada o incluso el aceite equivocado pueden suspender esa prueba. Y un consejo práctico: llega con el motor caliente de verdad, porque en frío la lectura empeora.
No lo es. Retirar o manipular un dispositivo anticontaminante que el vehículo llevaba de origen es una reforma no autorizada: el coche deja de corresponderse con su homologación. Eso supone rechazo directo en la ITV cuando se detecta, posible sanción en carretera y un problema serio con el seguro, que ante un siniestro puede reducir o negar la indemnización por circular con el vehículo modificado. También te hunde el valor de reventa. Nosotros no lo hacemos, ni siquiera cuando el cliente insiste, y preferimos explicarte la alternativa legal con los números delante.
En la mayoría de los casos acaba saliendo más caro. Un catalizador de recambio legítimo lleva grabado en la carcasa su marcado de homologación europea y viene con documentación; los que se venden muy por debajo de mercado, sin marcado o con una simple pegatina, suelen traer bastante menos carga de metales nobles. Al principio parece que todo va bien, y a los pocos miles de kilómetros vuelve el testigo y no supera la prueba de gases. Si te lo traes comprado por tu cuenta, te diremos antes de montarlo si tiene marcado o no.
Es una de las causas más habituales y de las que menos se sospechan. La sonda no suele morir de golpe: se vuelve lenta, responde con retraso y la centralita corrige tarde, con lo que el motor pasa más tiempo del debido con mezcla rica. El consumo sube poco a poco, a veces el ralentí se nota algo irregular y puede aparecer olor fuerte al arrancar. Lo peor es que ese combustible sin quemar acaba ardiendo dentro del catalizador y lo va matando. Se comprueba en diagnosis, mirando la señal en tiempo real y las correcciones de combustible.
Depende de en qué estado esté el panal cerámico, y eso hay que verlo antes de prometer nada. Si la pérdida de eficacia viene de acumulación de carbonilla en admisión, colector o EGR, una descarbonización bien hecha puede recuperar parte del comportamiento. Si el soporte interno ya se ha fundido, agrietado o desmoronado, no hay producto ni máquina que lo arregle, y quien te asegure lo contrario te está vendiendo humo. Lo comprobamos con diagnóstico y, si toca sustituir, te lo decimos sin rodeos.
Porque para el sistema de escape lo que cuenta no son los kilómetros, sino el tiempo que pasa a temperatura de trabajo. El catalizador necesita superar unos 250 o 300 grados para reaccionar, y en trayectos de cinco o diez minutos por ciudad muchas veces no llega, o llega cuando ya estás aparcando. Un coche con pocos kilómetros pero cientos de arranques cortos acumula restos sin quemar y envejece el sistema antes que otro con el triple de kilómetros de carretera. La solución no cuesta dinero: sácalo cada dos o tres semanas media hora seguida a régimen medio.
El presupuesto se te pasa por escrito con el diagnóstico y no se toca nada hasta que lo apruebas; si al desmontar aparece algo que no era visible desde fuera, paramos y te llamamos para que decidas. En escape ocurre con cierta frecuencia, porque la corrosión no se ve entera hasta que se suelta la pieza. Damos tres meses o 5.000 km en mano de obra y la garantía legal de dos años en el repuesto. No cubre lo que se estropee por un uso distinto del previsto ni la avería de una pieza que ya te avisamos que estaba al límite y decidiste no cambiar, y esas advertencias las dejamos anotadas en la orden.
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Armilla
3 km
Una población joven y dinámica, con muchas familias y profesionales que residen en Armilla por su cercanía a Granada y al PTS.
Ver servicio →Maracena
4 km
Una ciudad dormitorio con una mezcla de familias tradicionales y nuevos residentes.
Ver servicio →Albolote
8 km
Municipio con un importante núcleo industrial (Juncaril) y zonas residenciales consolidadas.
Ver servicio →Las Gabias
7 km
Municipio residencial en plena expansión, con un alto porcentaje de familias jóvenes con niños.
Ver servicio →Atarfe
10 km
Una población grande y diversa, con un fuerte componente de trabajadores que se desplazan a diario a Granada.
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